"Los caballos galopan raudos, por las praderas verdes y ocres, con las crines al viento rabioso de la mañana, helada por el rocío. Caballos que desatan mis pensamientos mientras duermo, acaso recordándome que mi próxima historia pudiera parecerse al de la adaptación de 'Todos los caballos Bellos'.
Pero yo, que escribo en sueños, olvido el narrador omnisciente que siempre me dominó, y me adentro en el mundo onírico para dar rienda suelta a mi narración.
Dejo volar mi historia al viento, igual que esas crines de caballos procedentes de los mejores criaderos del mundo revolotean con sus colores y pelajes tan diferentes entre ellos. Mi historia, a vuela pluma de mi sueño, se adueña.
Corren mis palabras por mi mente, mas no las atrapo para escribirlas aún en estado de vigilia. Me huyen recelosas, desean ser libres como crines de yegua blanca. Pobre de mí, pues ya despierto del sueño y me abandono a la triste realidad.
Me pregunto a dónde irán a parar esos sueños que no se recuerdan, las palabras que no se escribieron y las historias que no se montaron en mi cabeza mas que en ese plano onírico en noches de fragor doloroso, insomne . Vapuleada la memoria por el escarnio bioeléctrico que abate nuestras infames mentes.
Me hubiera gustado soñar que adapto argumentos de novelas tan hermosas como ‘El hombre que susurraba al oído de los caballos’, ‘Memorias de África’, ‘Las cenizas de Ángela’... Obras literarias repletas de magia y un romanticismo dramático que fueron creadas bajo la inspiración de sus autores tras sus experiencias vividas.
Son sus reflejos, los sueños -la vida nos lleva y nos trae sin permiso por los andenes del destino- de esas historias que me hubiera gustado escribir dormida para no olvidarlas despierta. Porque la vida es sueño, y si el sueño es la vida, tengo miedo a estar muerta mientras estoy despierta. Soñaré que todo es sueño, o quizá ya lo soñé... y no lo recuerdo.
Tampoco recordaré, cuando despierte, que este galimatías de frases finales pasó por la febril mente e inexperta mano de quien escribe ahora lo que anoche no pudo más que visualizar.
¡Ay, pobre de mí! que busco respuestas que no hallo ni nadie que me las cuestione...
... Fin del sueño."
¿Es este escrito tan incomprensible como un sueño? Si es así, conseguí mi objetivo.
Alicia Rosell©2006
Alicia Rosell©2006



































5 comentarios:
En horabuena Puri...Ya estoy en Madrid y apenas leo tu blog por falta del añorado...tiempo.
Estoy por ahora muy liada con papeleo para lograr quedarme seis mesecitos, eso ademas del trabajo....Prometo leerte mas, pues lo disfruto.
Muchas gracias, bonita. Espero que te vaya bien por Madrid.
Aquí estoy, para que leas y disfrutes a ser posible, tú y todos, incluso yo.
El tiempo es un bien precioso, cuídalo y alcanzarás tus deseos. Suerte a tí también con tus planes.
Un abrazo,
Puri.
Es soñar,
y que el sueño,
no se escape si llega la mañana.
Como crines al viento.
:)
un abrazo!
Almena, cada vez me sorprendo más contigo.
¿Sabes que tengo un poema escrito sobre caballos con crines de yegua blanca,etc...? Este post me lo inspiró el recuerdo de mi poema, que uno día de estos, postearé.
Besos, bonita, has vuelto a mi casa y eso me llena de gozo.
Puri.
Encantado de haberte encontrado navegando por éstos blogueros mundos, jejej… Me encanta comprobar que sigue habiendo gente inquieta, enhorabuena por tu labor. Te seguiré la pista desde mi Palabrafernalia…
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