Image and video hosting by TinyPic

"POR UN AÑO LLENO DE BUENAS LECTURAS Y BUENAS ESCRITURAS" (Alicia Rosell)

MINIBIOGRAFÍA LITERARIA

Retahílas Literarias de Alicia Rosell

Purificación Ávila (Bilbao, 1962) Escritora y Perito mercantil. La autora mantiene contacto con sus lectores mediante las páginas personales: 'Vivir por y para escribir' y 'Retahílas Literarias'. Biografía actualizada en 'El Blog de una escritora'. XING VER MI PERFIL PROFESIONAL EN XING

Compartir
Mi foto
BILBAO, Spain
Escritora y editora. Periodista cultural. Creadora fundadora de la plataforma multicultural LA VOZ DE LA PALABRA ESCRITA INTERNACIONAL y del programa radial HISPANORAMA Y LITERARIO y la revista literaria homónima.

Visita mis blogs

Retahílas Archivadas

Seguidores

"I Antología Narrativa Corta Hispanoamericana LVDLPEI 2009"

"I Antología Narrativa Corta Hispanoamericana LVDLPEI 2009"
PRECIO: 27 € GASTOS ENVÍO INCLUIDOS A AMÉRICA -20 € PARA EUROPA - Compra: hispanoramaliterario@gmail.com

"SOLEDAD QUE EN MI MORAS" Poesía y prosa poética amatorias.

"SOLEDAD QUE EN MI MORAS" Poesía y prosa poética amatorias.
PRECIO: 12 € GASTOS ENVÍO INCLUIDOS A AMÉRICA -25 € PARA EUROPA - Compra: hispanoramaliterario@gmail.com

martes 30 de enero de 2007

"PALABRA DE CABALLERO - Uno-" -Relato- (Aprecio sus comentarios: Hay 14)


"PALABRA DE CABALLERO"

-Relato-

Sólo había que saltar la valla. A un tiro de piedra encontraría la casa. Sería fácil distinguirla ya que era la más grande y estaba rodeada por las pintorescas casitas de la región. Así se la habían descrito. Con palabras parcas y sin más adorno. "No te preocupes, niña", la distinguirás.
Sabía que al saltar la valla avistaría el pueblo y que para llegar habría de bajar una loma y remontar un pequeño montículo, apartarse por el camino de la derecha y dirigirse en dirección al curso del río. Con tales señas era imposible perderse, se decía mientras recogía el vuelo de su falda y sus manos se agarraban con fuerza para no caer si se le enredaba la ropa entre las piernas.
Fue fácil para ella por su juventud. Tensó los músculos y en un arrebato impetuoso dio el salto al otro lado.
Atrás dejaba otra vida, la de la anodina sirvienta con aspiraciones a las que por su rango y cuna nunca podría llegar.

"Mi pobre niña, mi bonita Louise. Quiero lo mejor para ti. Ve en su busca. Salta la valla y corre monte abajo. Ve en busca de tus sueños. Corre, corre... " -El eco de las palabras de aliento de su madrina la ayudaron a tomar la decisión definitiva en el mismo instante en que avistó el pueblo tras la cerca.
Louise se detuvo a diez metros y contempló un pueblo recoleto en la hondonada del valle bien abrigado por las montañas que lo rodeaban. El pueblo con sus calles estrechas la sumió en una vorágine de sensaciones. Al fin.
Volvió la vista hacia la valla por última vez y bajó la colina con movimientos de ágil gacela e ímpetus de jabata. "Corre, corre..." En su cabeza resonaba la voz de su tía y ello impelía más velocidad a sus largas piernas.

Veinte minutos tardó en llegar a las puertas del pueblo. Desde arriba no pudo ver con claridad la casa que buscaba. La perspectiva desde las alturas engañó a sus ojos y no supo encontrarla. "La más grande, sí, era la más grande. Pero, ¿dónde estaba?" -pensó allá en las alturas.
Cuando pisó las empedradas calles y levantó la vista ya no tuvo dudas. Se encaminó hacia su destino. Con la carta de recomendación de su señora, bien guardada en la faltriquera y su buena disposición al trabajo, esperaba traspasar las puertas de aquélla casa que tanto destacaba entre las otras: se detuvo ante el portalón con los ojos clavados en la aldaba en forma de león. Tenía que golpearla, o saltar la valla no habría servido para nada.
Se atusó el cabello enmarañado y estiró sus ropas como pudo. No tenía espejo donde contemplar los estragos de la carrera contra el viento, pero sabía que su aspecto siempre era perfecto. Nada debía temer. Alzó la cara y admiró la fachada de... ¿La casa era un palacete? Con la boca abierta por la impresión se había quedado cuando se abrió la pesada puerta y le franquearon la entrada. Todavía chirriaba sobre sus goznes y herrajes cuando la voz ramplona del criado le abrió camino a un mundo desconocido para ella:

-Adelante, Louise, el señor la está esperando.

"El señor me está esperando", se repitió hasta sentir encendérsele las mejillas con sólo pensar en él. Al fin sería sirvienta en la casa de su señor, del amo de sus pensamientos, del dueño de su corazón.

Al entrar en la estancia, donde la aguardaban para recibirla, después que cien ojos se hubieran posado en ella con extrañeza, el señor giró sobre sus talones y enfrentó su mirada llena de seguridad con los ojos de cervatillo asustado de ella.
-Siéntate, Louise. Dime, ¿eres francesa? -Louise perdió el poco aplomo del que siempre hacía gala. Estaba frente a él, ¿y no la reconocía? Él era el señor y no el mayordomo del señor como le había dicho la última vez que... Se obligó a parar sus pensamientos para contestarle: "No, señor. Me llamo Louise porque mi tía Luisa es mi madrina, y yo nací en Pau. Carl... " -Quiso pronunciar su nombre pero él la detuvo.
-No, Louise, no. Aquí soy el Señor. -Cogió su mano temblorosa para retenerla entre las suyas y el calor de él se propagó por sus venas-. Ven, te enseñaré la casa.

Cuando lo miró de soslayo, una mirada traviesa de su Señor la atravesó con la dulzura y el éxtasis del hombre enamorado.
- Y bien, Louise. ¿Te costó saltar la valla? -La miró de arriba a abajo como si quisiera constatar que no había sufrido daño alguno.
Ella no respondió. Había captado la ironía de sus palabras. Le dejaría que la guiara por las estancias mientras recuperaba el aliento. Ya después pediría explicaciones ante tamaña burla.

Él la sostenía: con un brazo rodeaba su cintura y con la mano libre sujetaba el codo de la muchacha. La sintió temblar. "No, no quería que se desplomara al recibir tantas impresiones seguidas. No todavía. Aún faltaba lo mejor. Tampoco sabía si podría aguantar hasta acorralarla entre sus brazos. Quizá en cierto tramo de escaleras que llevaba a las habitaciones la relajaría regalándole los arrumacos y palabras a las que la tenía acostumbrada. A solas se confesaría un mentiroso y un caballero: no era mas que un hombre que la amaba” –se armó de valor recordando una vieja conversación:

"-Pobre niña Louise, mi querida ahijada. ¿No será demasiado todo esto para ella? -le había dicho un mes antes su tía Luisa al enamorado de su sobrina y ahijada.
-No crea eso, señora mía. Louise es fuerte y valiente. Sabrá afrontar todo lo que la espera. Sólo tiene que saltar la valla y alcanzará todos sus sueños... y será a mi lado. Señora, créame: ¡Tiene mi palabra de caballero!"

CONTINUARÁ...


30 de enero de 2006. La autora: ©©Purificacion Ávila.Todos los derechos reservados.


lunes 22 de enero de 2007

"REESCRIBIR UNA NOVELA" (Aprecio sus comentarios: Van 9)

Sierra de Fuentes - J.C. Rubio Masa

Arquitectura popular extremeña


-Novela, primeros extractos-

[...]Es bien sabido por todos que el referido extraño lugar lleva el apelativo del demonio, pero aún resta saber si tal nombre alude a la vegetación o corrobora la teoría de quienes atribuyen al terreno efectos diabólicos para quienes se adentran en esa tierra inhóspita. Verdad o falacia, el mencionado lugar aún sigue causando escalofríos al ser referido entre sus gentes.

Mi prima, que ignoraba mi interés por todo lo referente al pueblo, me dio versiones y datos diferentes para cierta historia que cambió el rumbo de las vidas de algunos de los miembros de nuestra familia[...]

-Querido primo, será mejor que te cuestiones primero las preguntas y luego busques las respuestas -sentí ganas de asesinarla, pero Rosa siempre ha sido mi puente hacia el pasado, una vía rara pero hábil; como un pasaporte sin fecha de regreso que me ha facilitado siempre las investigaciones para mis novelas. Rosa vive en Barcelona, pero el puente aéreo nos ha solucionado muchos problemas durante los últimos años. Y cuando no ha sido así, el teléfono estaba ahí para acortar cualquier distancia ingrata.

Tengo mucha labor indagatoria que realizar y demasiados papeles que leer, pero intuyo que esta casa en la que habito por designios del azar, aun con toda su carga de décadas a cuestas, puede ayudarme a desentrañar el presunto misterio. No me iré de ella hasta que los fantasmas del pasado no dejen de pasearse entre las calamitosas veredas que inflaman mi fantasía cada día más desbordada. Me refugiaré entre los muros silenciosos de la casa vacía e intentaré poner en orden esta vida mía devastada por un amor que me llenó de frustración tras desbaratar mis anhelos. Presumía aquel amor ser solazado cuando, en realidad, intentó someter mi dignidad de escritor sin la menor consideración y agostar mi imperiosa necesidad de contar historias.

Fue por ella, pero "ella" ya no tiene nombre. Decidí borrarlo para siempre de mi memoria como aún espero borrar su imagen día a día más difusa. Me ayudo con la música: escucho el "Aleluya" del "Mesías" de Händel mientras se me llena la casa con el sonido de sus coros. Los dejo martillearme con deleite las sienes al son de los compases de trompetas y timbales[...]

Mis fantasmas parecen ahuyentarse con la precisión y la ligereza del sonido fastuoso que me embriaga. La música influye tanto en mi estado de ánimo, que cuando del tocadiscos comienzan a fluir las notas de "La vida breve" de Falla, ya me he olvidado de mis temores y de mis resentimientos hacia la mujer que perdí. Con la música retomo nuevos bríos y empiezo a subir por las escaleras del patio con la agilidad de cuando era un chiquillo.

Arriba respiro el fresco aire y contemplo extasiado el cerúleo espejo del cielo mientras desde abajo es el corral el que me lleva de regreso a tiempos de mi infancia: me veo sentado en una silla baja de enea, aquellas que mi abuelo confeccionaba como espartero del pueblo. Mientras las gallinas picotean a mi alrededor y trato de agarrarlas por las plumas de los alerones, mi mejor amigo se asoma a la boca del pozo. El recuerdo se torna vívido y aunque no deseo que regrese para atormentarme, lo revivo con angustiosa intensidad. Son los recuerdos de un ayer que me devuelve mi imagen de infante cuando me estribo sobre la tapa de chapa que clausuró el pozo que se tragó el pequeño cuerpo de quien fuera mi compañero de juegos. Quise dejar de vivirlos como propios cuando me alejé llevado de la mano del tiempo y la distancia. Ahora, creo que no lo conseguí [...]


Foto dcha: Ventana de 'Espino de la Orbada' (Salamanca)


NOTA: Pasajes de mi novela cuyo título tengo a bien reservarme. Todos los derechos reservados. ©Alicia Rosell-Purificación Ávila

Purificación Ávila.

miércoles 17 de enero de 2007

"REESCRIBIR UNA NOVELA" ( Aprecio sus comentarios: Van 4)

GRAZALEMA (CÁDIZ)


"NOVELA, ALGUNOS EXTRACTOS"


Un silencio cómplice recorre las estancias con la premura de una exhalación. Afuera, los rebaños de ovejas y cabras pasan bajo mi ventana: la casa se llena de balidos y tintineos de campanillas y becerros mientras las piedras de los anchos muros se tragan los sonidos, los atrapa y me los devuelve cuando menos los espero; acechan sin piedad mi oído acostumbrado sólo a los ruidos del tráfico y el devenir de la capital. La soledad de mi "casa vacía" es una soledad compañera que me arrulla entre sueños y se me cuela por los resquicios del pensamiento. Con su caricia de brisa fresca logra hacerme escribir sin tregua y remover mis desvaríos. Siento que me incitan a buscar sin cesar el motivo que me ha atrapado entre sus estancias [...]

El campanario ha sonado a las cinco en punto. La siesta es en estos parajes una costumbre que no se perdona ni en primavera. Sobre el empedrado de las calles no resuenan pasos humanos, pues todos dormitan o trabajan, estudian o cosen. La tarde azul y serena, como un mar perdido entre tierras asolanadas me ciega con su luminosidad. Un ligero viento me trae los aires frescos de las sierras del norte, se enfría la atmósfera de súbito, y logra que el agua trémula que los árboles succionan a las nubes se precipite de pronto, sonora y pausada: me aturde los sentidos la manera risueña de dejarse resbalar en hilos de agua cristalina desde los canalones.

Cuando la tormenta ha pasado es el sol el que vuelve a brillar. A la gente les da igual que sea octubre o agosto: el calor desatina y ralentiza el cuerpo. En esta época al caer la tarde es cuando el fresco aminora la sensación de agotamiento de sus pobladores y alivia sus fatigados cuerpos[...]

Ya no existen árboles con inclinación debido a las fuertes batidas del viento, pero algunos lugareños poseen todavía extraños olivos retorcidos por el paso de los siglos cuyas siluetas recrean siniestras formas. Hay quiénes pretenden ver en ellos irracionales mensajes, y sólo los más crédulos atribuyen a estos olivos poderes sobrenaturales que han aceptado como irremediables[...]

En una carta que hace años recibí de una prima que ya no vive por estos parajes se me dio a conocer la existencia de una una colina a las afueras del pueblo: me decía la carta que se hallaba repleta de esos olivos extraños. Olivos que habían dejado brotar entre ellos una marabunta de jarales que incluso llegaban a trepar por los troncos de los alcornoques. Se crearon simbiosis de extraña explicación para cualquier botánico y de ello se hicieron eco los diarios. Pero más me asombraría la capacidad del saber popular para nombrar cualquier accidente orográfico que rodea Alhama[...]





©©Purificación Ávila López. (Todos los derechos reservados)©©




miércoles 10 de enero de 2007

"EL BESO ALADO"


"El beso alado"

Soñé que soñabas conmigo,
soñé que contigo yo soñaba,
y mientras los dos dormíamos
mis ojos se clavaron en tu cara.

Te ví como siempre soñé.

No era mi loca imaginación.
Yacías a mi lado,
en el lecho de amor sobrado;
te extendí las manos
y posastes en ella un beso alado.

El dulce calor de tu cuerpo

meció mi deseo en tus brazos,
y nos amamos todo el día,
plenos de amor embriagado [...]

******

©Purificación Ávila. De mi poemario "Caminos y Veredas"©



viernes 5 de enero de 2007

"ENTRE DOS FUEGOS: ELLA" - PRIMERA PARTE

"ENTRE DOS FUEGOS: ELLA"

-PRIMERA PARTE-


En su corazón resuenan los ecos de su nombre. Lo habrá gritado en silencio mil veces aunque nunca le haya llegado el sonido de su agonía. Cuando le llora y le llama a voces, con la boca sellada y la mirada perdida en cualquier horizonte, nunca obtiene respuestas. Nunca las escuchó ni las escuchará sopladas al oído, jamás sentirá cerca de su corazón el latido ansiado ni otros reclamos de amor.

Lo perdió sin haberlo tenido. Mil preguntas se le atoran en la garganta, hoy, como tantos otros días, hoyes que fueron ayeres, y los añadió a la pila de hojas del calendario, un año y otro año... Y ya iban más de diez. Más de una década callando su amor por él, ausente la caricia, insonoro el ‘te quiero’ esperado.

Ya se cansó de llorarlo por las esquinas. Se le va la vida, se le va como río seco a morir en la mar. Yacerá entre las espumas blancas que batirán las rocas de los acantilados, y el eco de su nombre lo escucharán murmurado contra ellas. El nunca sabrá que... Ella lo lloró ríos y mares como esos que la trasportarán muy lejos de él. Nunca sabrá que estuvo delgadísima a temporadas, con las buenas expectativas del inicio; Nunca sabrá que después se puso oronda de dulces para suplir la falta de los besos que no probó, cuando su desamor se adueñara como un parásito de su razón; Ella se decía que así lograría llenar el vacío de su amor, comiendo sin tino, como si el desamor fuera el único motivo del mundo para comer, y no el de seguir con su vida.

Pasó por todas las formas de esperanza y amor imposibles, las del desamor y amor no correspondidos. Sintió el calor de su mirada y creyó que un poquito sí la amaba, le gustaba engañarse, sí, a ella le funcionaba. Sentiría también la acerada frialdad de su indiferencia al negarle un sencillo y cordial saludo, el que ella nunca le negaría a nadie, salvo que sólo con verla le resultara insufrible su presencia no se le ocurría otra razón.

Quizá confundió amor con dependencia, pero aunque se vaya a morir de rabia se lo tiene que decir: Le dirá que es un idiota y que fue un cobarde. Su flirteo miserable no merecía un amor tan grande como el que ella siempre estuvo dispuesta a brindarle. Le dirá que es un idiota porque la está perdiendo sin hacerse valer, ni hace nada por evitarlo aunque se percata, ella lo nota, y así lo siente. Y le llenará los oídos de 'idiota y cobarde', y de 'no sigas con tus juego de seducción como si no estuvieras comprometido con la otra'. Ella ya no sabe quien es 'la otra'. Hace tiempo que ella dejó el juego, ella sabe que él debió adivinarlo y por eso, ahora casi no se miran al cruzarse por las calles. Se tienen miedo, no se sabe quien teme a quien, ella no lo sabe.

Se lo dirá sin reparos, ella no es miserable, ni se rebaja como lo hace su esposa -está harta de oírlo referirse a ella con esa palabra mientras ve cómo reluce su alianza en el dedo-, y no es la primera vez que le dirá lo que siente. ”Me voy a morir de amor. ¿Sabes? Todavía la gente se muere de amor... O, simplemente, la matan.”


© Purificación Ávila

"Coincidiendo con la aparición de este relato en Narrativas nº 4, les brindo la primera parte con la esperanza de que les guste. Si desean leer la Segunda Parte, ÉL, les recomiendo que pinchen en el enlace de la revista Narrativas. Además de mi relato, encontrarán una gran variedad de otros relatos, reseñas, ensayos, etcétera, de autores consagrados y noveles que estoy segura serán de su agrado. ¡Feliz Lectura a todos!"

jueves 4 de enero de 2007

"ENTRE DOS FUEGOS: ÉL" -SEGUNDA PARTE

"ENTRE DOS FUEGOS: ÉL"

-SEGUNDA PARTE-


Él agoniza entre dos fuegos
. Se abrasa en las llamas de la desesperación y no puede huir. No está atado ni indefenso, es un hombre libre pero es prisionero de su razón. Siempre el deber y el compromiso son lo primero para él. Está entre dos fuegos, uno que se va apagando por la rutina, y el otro que encendió la mujer que lo hechizó con su mirada de princesa. ¿Recordará la tarde de otoño en que la mujer encantadora de serpientes le sostuvo la mirada? ¿Se avergonzará de habérsela sostenido minutos eternos, en una lucha por ver quien desistía antes? Aquélla mujer era inflexible, desafió su hasta entonces puro ímpetu de macho; él se creía invulnerable y averiguó, -para su sorpresa- que no lo era.

Desde entonces, el hombre león está entre dos volcanes, y por sus venas ya parece que sólo corriera lava y no sangre: 'Son trasuntos del corazón', y así reniega de sus sentimientos encontrados.

Fue durante un otoño tan lejano que no recuerda ya cuántas veces los árboles han mudado sus hojas. Han pasado demasiados días desde el día que entrecruzaron sus miradas. Desde entonces, no tiene sosiego, no sabe qué hacer, no entiende qué le ocurre, quisiera cambiar su vida pero no debe; atrapado entre los fuegos de las mujeres que lo aman, pasa los días esperando volver a ver pasar frente a su ventana a la mujer de mirada intensa,'cruzará el paso de cebra, es su costumbre, debe hacerlo para regresar a su casa'.

El hombre entre dos amores no sabe si ya se volvió loco. Se ampara en la locura que sí ve con claridad en ellas. 'Las mujeres son nuestra perdición', le dicen sus amigos, colegas o hermanos. 'No te metas en líos, mejor sigue con la que ya conoces... ' Consejos, refranes y más consejos que le complican tomar una decisión para encauzar su extraña vida.

Está harto de quemarse entre dos fuegos, de salir quemado siempre él; en el fondo, se imagina que ellas tampoco salen ilesas de tanta llama que los rodea. Y los quema a los tres, y a los cuatro, que como si de un akelarre se tratara, en esta historia circular juegan cuatro, ninguno quiere perder y sólo una sabe que desea ganar.

La legítima vendería su alma al diablo para retener su amor, quizá haya acudido ya a la vieja artimaña del mal de ojo. ¡Pobre de la otra, qué infierno estará pasando! El no lo sabe, puede imaginarlo, si se detiene a pensarlo, es un hombre inteligente pero no está libre de pecado, hombre al fin, su respuesta es siempre la propia de su sexo.

'Como se pueden querer dos mujeres a la vez, y no estar loco', para colmo la canción de Machín le resuena en el cerebro y lo pone más nervioso. 'Una es el amor sincero, compañera de mi vida, esposa y madre a la vez', le va recordando la canción mientras se siente culpable... No, no puede dejar a la mujer que le parió los hijos que tanto ama, a ella le debe los ratos maravillosos con sus vástagos, sus horas de sudor y sus triunfos y derrotas.

Él es un hombre sesudo, con dos dedos de frente, sus retoños crecieron con el paso de los años a la par que las llamas de la mujer encantadora de serpientes se fueron acrecentando en su alma... Pero nunca se verá libre de su cárcel, tanto si es de amor como desamor, no lo hará. Tiene el corazón cerrado a cal y canto, su esposa le dio siete vueltas de llave a la cerradura de sus sentimientos y no le permite ni una mirada, ni un saludo hacia la otra, la que llegó a sus vidas para ¿destrozarla? Él todavía no se percata que se la destroza sólo él.

A menudo, se pregunta si ella llegó a su vida para desbordarlo de ilusiones, de esperanza por el amor casi olvidado tras la cerradura de su corazón apresado.
Algunas veces se ha sentido manipulado por su cobardía, miedo al fin. Tantas otras veces deseará coger el teléfono y darse fuerzas para llamarla, pronunciará su tímido 'hola' y colgará tras un hilo de voz que quedará prendido en la línea telefónica. '¿Y si fingiera otra voz? -cavila sin decidirse-. Un e-mail anónimo podría servir, un simple: deseo verte para hablar. Que ya sabe que la otra lleva... siglos esperando... Y sigue a la espera... No entiende que para ser casi 'bruja', ella siga esperándolo. Se cuestionará alguna vez: ¿Será verdad que realmente, me quiere, o estará jugando? Él no sabe quien juega de los dos, el juego de la seducción le gustaba hasta ahora, pero de un tiempo a esta parte su esposa le pidió una prueba de amor. Ya no debe ni mirarla cuando se crucen, si se ven cambiarán el rumbo y voltearán la esquina o quedarán parados a escasos metros, de frente y en guardia; la esposa comandará el batallón de amigos y familia que la apoyan. No permitirán que la otra, 'esa que será una cualquiera', le rompa el idilio que mantiene con su hombre desde su más tierna adolescencia. Enfrentados desde la primera ocasión que se tercie, la otra, que es la que debe sentir la fuerza y la vergüenza de sus sentimientos, deberá apartarse. Pareciera un juego de ajedrez, la reina se come a los peones y el rey debe continuar al lado de su reina hasta llegar al final del tablero.

Ven que la otra se percata, que la bruja, la mujer indecente, la roba maridos e infiel esposa del hombre que siempre lleva al lado como un soldadito de plomo inpertérrito, es más astuta de lo que pensaron.

El siente tristeza cuando su mujer de la sonrisa gigante, los ojos vivarachos y verdes como un proceloso mar de pasiones revuelto, se para indecisa, agacha la mirada, la voltea para no ofender. El no sabe todavía que esa mujer que lo ama en silencio desde hace una eternidad, no es una cualquiera, ni una bruja, ni echa mal de ojo a nadie,
ni interferirá en su idilio si él no toma el mando de ese pelotón que su esposa tiene instruido. No sabe que esa mujer vive un infierno peor que el suyo, que se le va la vida poco a poco por la rendija de su mirada bella, que se le apaga el verde luminoso y él ya debió haberse dado cuenta... la última vez que hablaron por obligación, casi de milagro, cuando ella se marchaba y él no daba la cara.

El no sabrá nunca que esta mujer que lo ama sufre con su
indiferencia, sus desplantes y que sólo sonríe un poco cuando 'dos veces al año' la saluda al cruzarse por la calle. 'No me ha quedado más remedio, es sólo por negocios', rendirá cuentas sin creérselo ni él. No reconocerá jamás que tenía deseos de saludarla y que la ocasión se pintó calva.

El hombre es tomado del brazo por su condescendiente esposa, la pena se ha adueñado de su alma cuando dejó atrás la llama de la pasión vestida de mujer. 'La otra es el amor prohibido, compañera de mis ansias, y a la que no renunciaré...! La canción le recuerda lo que el corazón cerrado bajo candado no le permite sentir. Se revuelve inquieto y suelta su brazo de las garras de la legítima.

No sabe que, calle abajo, la otra camina con las piernas temblorosas y a punto de caer, que con sólo verlo todo su cuerpo se vuelve como el árbol frágil que cualquier brisa por liviana que sea puede derribar. Nadie entendería por qué el peso de su cuerpo se afloja al pasar a su lado. Mientras camina, soñará con volver a verlo mañana, o pasado... Al volver la esquina, él gira la cabeza y la ve alejarse. ‘Tal vez mañana saque fuerzas para llamarla’, le sonríe a la esposa mientras urde sus planes.

Mañana. Él no sabe que quizá no amanezca... O puede que no exista el mañana...

¿FIN...?


Coincidiendo con la aparición de este relato en Narrativas nº 4, les brindo la SEGUNDA parte con la esperanza de que les guste. Si desean leer la PRIMERA parte, ELLA, les recomiendo que pinchen en el enlace de la revista Narrativas. Además de mi relato, encontrarán una gran variedad de otros relatos, reseñas, ensayos, etcétera, de autores consagrados y noveles que estoy segura serán de su agrado. ¡Feliz Lectura a todos!

_______________________________________________


© Purificación Ávila.

Mi poesía visual: click para agrandar

Loading...

Pablo Montero

Loading...

LA VOZ DE LA PALABRA ESCRITA por ALICIA ROSELL

LAS NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA

Loading...

Página oficial de Alicia Rosell

ALICIA ROSELL EN EDICIONA

NOTA A LECTORES Y VISITANTES:

©© QUEDA PROHIBIDA LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL DE LOS TEXTOS DE ESTE BLOG LITERARIO" © Todos los derechos reservados



El contenido de este blog es de creación propia. Cualquier parecido de mis textos con la realidad es mera coincidencia. Todo, por tanto, es ficción y no hay otra intención que no sea hacerles pasar un rato agradable con las lecturas que les "propongo".

Espero sus visitas, y lecturas con sumo placer.Cordialmente, les saluda, Alicia Rosell. (P.A.)

Image and video hosting by TinyPic

Top 10 visitantes

Páginas vistas en total

TODOS LOS TEXTOS DE ESTE BLOG SON PROPIEDAD DE LA AUTORA PURIFICACIÓN ÁVILA © ALICIA ROSELL

Creative Commons License

This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NoDerivs 2.5 License.

Visitas desde el 15 de octubre de 2006
Free Web Counter PURIFICACIÓN ÁVILA© - ALICIA ROSELL (SEUDÓNIMO)©
Blogalaxia Image and video hosting by TinyPic Unión de Bloggers Hispanos
Image and video hosting by TinyPic

Image and video hosting by TinyPic

Image and video hosting by TinyPic

Image and video hosting by TinyPic

Suscribir con Bloglines

blogs juegos, viajes, tecnologia

LEE

Movimiento en apoyo del idioma español en Internet

Image and video hosting by TinyPic

Image and video hosting by TinyPic
Image and video hosting by TinyPic
ENLACES WEB resumen de noticiasviajes y turismo contador web Desde el 11 de enero de 2008

ROOKIE LAKE OVERLOOK - FOTO JIM
Image and video hosting by TinyPic