Aunque 'Antonio B. El Ruso' pueda parecer una novela más sobre la Guerra Civil española, Ramiro ya la tenía escrita desde hace veinte años aproximadamente. Revisarla y editarla de nuevo ni siquiera se lo había planteado, pero como él mismo me dijo en entrevista aparte, tiene muchas novelas para 'sacar', y así es, pues como si de un mago se tratara, en los últimos tiempos, nos ha ido 'sacando' novelas como el mago que saca flores o conejos de la chistera. Pero, eso sí, con mucho fuste y trabajo, que no es magia escribir como lo hace un maestro en su oficio.
Ramiro es un trabajador incansable, como buen vasco y como un escritor de los auténticos: de él escuché de nuevo lo que otros buenos escritores ya han confesado, y con lo cual estoy totalmente de acuerdo. "Mal encaminado va quien se llama escritor si escribe sólo para ganar dinero. Yo nunca he escrito para eso."
Más o menos esas fueron sus palabras. Si me lee, D. Ramiro, le pido disculpas... la grabadora se me estropeó. De memoria intento transcribir cuanto usted dijo esa tarde mientras sacaba fotos del evento y mi grabadora reposaba cerca suyo, en la mesa -tal como se aprecia en las fotos- gracias a la gentileza que tuvieron tanto la periodista que moderaba, como el representante de la Editorial Tusquets que lo acompañaban.
La expectación creada por esta novela no deja de ser curiosa, pero no es rara. Pues ya cuando salió 'La Higuera' todo sus lectores se lanzaron a leerla -aún siendo también otra novela sobre la Guerra Civil-. No en vano, es el autor de la trilogía de 'Verdes Valles, Colinas Rojas'. Y sin embargo, su laboriosidad en el Oficio Literario se mantuvo oculta, y es ahora, a sus ochenta y tantos años que sale a la palestra literaria para situarse entre los autores más admirados de este país. Ese silencio suyo, y ese escribir sin que nadie lo supiera, me recuerda a los antiguos románticos, D. Ramiro.
Don Ramiro Pinilla me avanzó que está escribiendo una novela policíaca y que esperaba que ya este año se publicara: una buena noticia para los 'adictos' a su literatura, -que los tiene- como así se confirmó en el evento presentación de esa tarde.
(Foto Alicia Rosell ©)
RAMIRO PINILLA
ANTONIO B. EL RUSO,
CIUDADANO DE TERCERA
Prólogo
Volver, al cabo de tantos años, sobre Antonio Bayo, es recuperar el calvario de su vida y la oscura noticia de su muerte. Esta vez, su infantilismo ya no se hinchará contemplando el segundo nacimiento de su libro en los escaparates y sintiendo el acoso de los medios. Y es que estamos hablando de un hombre que, desde su nacimiento, fue perseguido por la forma más lacerante de nuestra injusticia social hasta hacer de él un despojo humano.
Yo nunca había escrito una novela-biografía contada por su propio protagonista. Supe de su existencia a través del periodista Ángel Ortiz Alfau: «Acabo de conocer a un hombre que asegura tener una vida apasionante y busca que alguien se la escriba».
¿Qué me movió a conocer a ese hombre? ¿La curiosidad? ¿Quizá la posibilidad de un cambio de registro narrativo?
Corría 1973. Nuestro encuentro tuvo lugar una mañana en el Arenal bilbaíno. Se llamaba Antonio Bayo y llevaba quince años viviendo, con tres hijos, en un piso de su propiedad en el barrio de Santutxu. Era de mediana estatura. Trabajaba de guarda de obras; pura ironía: defendía ahora la propiedad ajena quien, hasta su asentamiento en Bilbao, había arrastrado una vida de continuos robos para poder comer. Fuerte, más bien rechoncho, a pesar de sus cuarenta y pocos años se advertía que su cintura carecía de flexibilidad, su cuerpo era como un bloque sin gracia; al propio Antonio le oiría referirse a esta característica suya: «Me fallan las bisagras». Vestía algo así como un traje nuevo de domingo, chaqueta y pantalón color ladrillo, y desabrochado el cuello de su camisa de tonos fuertes. Su pelo… ¡ah, su famoso pelo rubio-rojizo que, a su nacimiento, inspiró a una mujer su apodo de «el Ruso»!... , abundante y espeso, peinado infructuosamente contra el cráneo. Sus ojos, azules, pequeños y bastante juntos, emitían el recelo de quien ha recibido muchos palos en su vida. Le faltaban el dedo pulgar de la mano izquierda y el índice y el corazón de la derecha, consecuencia de uno de sus desastres. Con todo, su persona en conjunto no mostraba el menor asomo de inseguridad:
«He leído el libro de Papillon…, me lo han leído…, lo hemos leído entre dos… y mi vida de perseguido por la justicia no tiene nada que envidiar a la suya», me dijo muy serio, con el más absoluto convencimiento.
Aquella primera charla –más bien interrogatorio por mi parte– sentados en un banco, duraría alrededor de una hora, tiempo suficiente para quedar yo convencido no sólo de que eran ciertas las barbaridades que me contaba sino también de que en su cabeza no cabía que un libro, cualquier libro, pudiera contener mentiras… y su relato iba a estar en un libro [...]
Ramiro Pinilla
Getxo, 15 de abril de 2007
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6 comentarios:
Excelente recomendación, querida amiga. Ahora mismo voy a descargar el texto para leerlo completo y luego de que almuerce (la barriga se está quejando, jajajaj) te escribiré unas palabras a tu e-mail.
Espero que estés bien. Quería decirte que estoy muy contenta de que estés posteando y compartiendo tus inquietudes, también animarte a que no dejes de escribir y pedirte que un día de estos pongas uno de tus poemas o uno de tus relatos pues los extraño.
Un abrazo muy fuerte, todo mi cariño.
Ro
Ah, sabes, las ediciones de Tusquets sí que llegan al país así que veré si consigo el libro para leerlo. Me ha gustado mucho lo que el autor dice sobre el escritor y el dinero.
Por otra parte, quería decirte que ya te vi en la fotico, aunque, ¿cómo es que no te hiciste fotos con los demás escritora? No me digas que andabas de timida. :)
Me alegra que estés activa y participando de encuentros como estos.
Y perdona que te deje dos comentarios, es que se me quedan siempre cosas por decir.
Hola, querida amiga: haces bien en interesarte por este autor vasco. Hablar con él fue para mí una agradable sorpresa, pues tiempo hacía que deseaba hacerlo. Octogenario ya, pero me dijo que tiene buena salud; es afable, sincero, sencillo y llano... y sí, esa frase sobre el escritor que sólo busca dinero, es acertadísima. Siempre estuve de acuerdo con esa premisa.
Tiene otra:
"El buen escritor no escribe una buena obra hasta que no pasa los cuarenta años"... y tiene razón: las experiencias de la vida y la práctica literaria son mejores después de cierta madurez.
Esta novela de seguro está muy bien, la narrativa de Ramiro Pinilla es de una calidad extraordinaria. Posiblemente, es el mejor autor de mi tierra, y uno de los mejores del resto del país.
Aunque, si tienes la oportunidad, léete el libro con el cual logró el premio Nacional de Narrativa 2005,'Las cenizas del hierro', tercer tomo de su trilogía 'Verdes valles, colinas rojas'.No sabes cuánto me alegro que Tusquets llegue a la Dominicana, mi amiga.
Ahora contesto aparte a tu comentario personal. Gracias, linda.
Ay, mi Rosita: te preocupas por mi más allá de la escritora que soy o intento ser. Te preocupas por mi como ser humano, mil gracias, a veces lo necesitamos. Ambas lo sabemos.
No te preocupes, aunque hay días en que me dan ganas de dejarlo todo, al día siguiente estoy en la misma lucha. Ya sabes que cuando la vida nos pone zancadillas, nos quedamos en un silencio que nos mata. Pero yo soy perseverante.
Por supuesto que volveré a poner algún poema, quizá algunos de hace muchos años, que revisaré por si quiero publicar otro libro de poemas. También ando como tú en recopilar relatos para otro libro. Me alegra y emociona que ya tengas editor. Yo no, bueno gracias al Congreso me traje la posibilidad de editar con una editorial importante, pero es autoedición. Ya veremos. Tengo un buen amigo, no es colega pero es hombre muy erudito, que me lo ha recomendado. Y es bueno escuchar consejos, sobre todo cuando son sabios y acertados, como en este caso.
Hoy voy a otro evento. Me gusta conocer qué se cuece de la literatura de mi ciudad y mi país. Como cuando fui al Congreso. Mereció la pena, amiga mía, aunque ni el reportaje haya salido todavía con el programa de radio. Voy retrasada en todo. Ando como los cangrejos estos últimos meses: la vida, siempre la vida.
¿Así es que me encontraste en la foto que puse? Sólo tengo una foto con un gran poeta, Rosendo Tello, de quien también escribiré un artículo, y algún joven escritor con quien coincidí en las comidas. Pero no, no llevaba compañía para que me hicieran fotos con cada uno de los escritores y editores que entrevisté. Necesito un fotógrafo, jajaja. Y es que una solo tiene dos manos, ¿verdad, Ro?
Te leo en tu blog, y te pido disculpas por no haberte dejado un comentario. Tengo a todo el mundo abandonado. En fin, sé de tu cariño y aprecio, y me das fuerzas amiga, para seguir adelante tanto en el plano profesional como personal. Gracias por tus correos de ánimo y empuje. Eres una gran amiga.
Besos grandes de esta mujer y escritora de España para la amiga escritora y presentadora más guapa de La Dominicana: Rosa Silvero y la Caja de Pandora.
Seguimos en contacto, Rosita. Que como me descuide cuento toda mi vida acá y no dejo nada para los momentos privados, ay.
Puri Alicia.
Querida Puri, me gustan los títulos que me has mencionado. Además, cuando busco a un autor, no me gusta leer sólo un libro, sino varios, para de esa manera tener una idea más completa y acabada sobre él y su obra.
Con respecto a ti, amiga, tómate todo el tiempo que necesites. No tienes que responder de inmediato, ni visitarme, o comentar. Hazlo cuando te plazca o puedas. Tú sabes que esto de los blogs no es "el mundo real" y que una tiene que enfrentarse a la cotidianidad cada día como un guerrero cuando está en una batalla.
Ah, no pude verte, sólo percibirte de refilón, lo que me habría gustado era verte de frente, sonriendo de la mano de otros autores españoles. Es una pena que de esa experiencia tan bonita no guardes fotos, pero ya habrán otras oportunidades. A mí me gusta siempre ver las foticos que pones en tu perfil porque siempre te percibo de un modo distinto, además, es chévere poder ver el rostro de alguien con quien se tiene un lazo tan fraterno y humano a pesar de las limitaciones de la red.
Puri, Alicia, ahora mismo concéntrate en ti. Tus lectores sabremos esperar pacientemente. Para mí es más importante que recuperes ese ánimo y esa vitalidad que te caracteriza y que tanto admiramos.
Quiero recalcarte que no debes claudicar, que te mantengas en la lucha, amiga. Y que si necesitas una mano aquí está la mía. Si necesitas unos pies aquí están los míos para recorrer contigo el camino.
Yo sé que lo que te digo de corazón, es lo mismo que te dirán otros amigos y amigas nuestros que te visitan y con tanto cariño y respeto te dejan sus comentarios.
Te mando un abrazo muy fuerte y te esperaremos.
(Tú también eres una gran amiga)
Cariños,
Ro
AMIGA, no tengo palabras. No me salen ahora.
Es que... no encuentro forma de agradecer tantísimo cariño que me brindas tú, y cuantos venís a mi página o me escribís al correo. A pesar de no conocernos en persona, esto no parece un obstáculo para que las buenas vibraciones (vibra, como decís por allá)atraviesen el Charco y me lleguen al fondo de mi alma.
Algún día me verás de frente, y estaré al lado de una autora que eres tú, porque estaré en persona. Pero sobre todo, estaré con una amiga que vive y siente como yo.
Seguiré cambiando mis fotos, ay, Dios mío, mira que eso me trae problemas. Pero ya que te gusta, seguiré. Además, has dicho algo que es cierto: siempre me verás de diferente forma en cada foto. Hay quien me dice la mujer de las mil caras (y peinados) porque mis sentimientos deben trascender la cámara... yo no sé. Gracias, Ro.
Te quiero, amiga. Ya lo sabes.
Gracias por mecer mis sueños esta noche.
(Son las dos treinta de la madrugada)Besos encantados.
Puri Alicia.
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