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"POR UN AÑO LLENO DE BUENAS LECTURAS Y BUENAS ESCRITURAS" (Alicia Rosell)

MINIBIOGRAFÍA LITERARIA
Alicia Rosell
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Purificación Ávila (Bilbao, 1962) Escritora y Perito mercantil. La autora mantiene contacto con sus lectores mediante las páginas personales: 'Vivir por y para escribir' y 'Retahílas Literarias'. Biografía actualizada en 'El Blog de una escritora'. XINGVer el Perfil Profesional de Alicia Rosell
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Alicia Rosell
Spain
Escritora, periodista, perito mercantil. En ocasiones, pintora. He creado y dirijo "LA VOZ DE LA PALABRA ESCRITA", red social de escritores hispanos, desde donde promociono escritores y conduzco mi programa radial "Hispanorama Literario con Alicia Rosell". Incursiono ahora en la comunicación por vídeo como refuerzo de la comunicación por prensa escrita. Soy creadora y Directora General de 'LA VOZ DE LA PALABRA ESCRITA'. He publicado en formato papel: en revistas literarias y un libro de relatos. En revistas electrónicas y en distintas webs literarias he colaborado con artículos, relatos, poemas, y realizado entrevistas a escritores. Cuento en mi haber con dos premios literarios de relatos cortos. Tengo dos poemarios y dos novelas inéditas. Así mismo estoy embarcada en otras dos novelas: una de género costumbrista y la otra de género histórico. Soy emprendedora.
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VARIACIONES MUSICALES : "NO BASTA CON OÍR LA MÚSICA; ADEMÁS HAY QUE VERLA" - Igor Stravinski
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jueves 8 de mayo de 2008

"CABALLO Y ESPADA" - Mis poemas

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CABALLO Y ESPADA

***

Dejará de dolerme el dolor
cuando la paz anide mi alma,
le nazcan alas a la nada
y pueda volar sobre nubes de plata.

Dejarás de morirte en mi
cuando me habites para renacer
le dé nombre a tu espada cruel
y mi cadáver, sobre tu caballo... arrojes.

Dejaremos de vivir en el dolor
cuando la alegría bañe de color ámbar
lo que de rojo tiñas al ensoñarme,
y pueda batir mis alas blancas
bajo un cielo plúmbeo de hojalata.

Dejará de sangrarme la vida
como de llorar, empapada dejaré mi manta.
No estarás para consolarme, ni odiarme.
Tampoco nunca más podrás,
ya nunca jamás... rematarme.

---


Alicia Rosell©- 2008 - De mi recopilatorio "Corazón peregrino" -Prohibida su reproducción.

"Los finales felices son historias sin acabar."

jueves 3 de abril de 2008

NACE 'LA VOZ DE LA PALABRA ESCRITA'


'LA VOZ DE LA PALABRA ESCRITA' para 'HISPANORAMA LITERARIO
con ALICIA ROSELL'

Alicia Rosell os invita a conocer su red de escritores en Ning.com

'La Voz de la Palabra Escrita'
nace con la intención de ayudar, promocionar y dar a conocer autores y sus obras a través de sus colaboraciones desde mi programa de audio 'Hispanorama Literario con Alicia Rosell'

Ante la cantidad de solicitudes que recibo por parte de escritores de toda Hispanoamérica para que lea, promocione sus obras y dé a conocer sus nombres, comencé haciéndolo de forma altruista desde
'Vivir por y para Escribir' y acabé creando un nuevo blog donde satisfacer la curiosidad suscitada tras mis primeros programas de radio desde una emisora argentina. He decidido darle voz a la palabra escrita y que todo aquel escritor que se quiera promocionar o colaborar conmigo, se una a mi red, que no es otra que el espacio donde encontrará su propia voz.

¡Les espero!



NOTA: EN CUATRO DÍAS HEMOS LLEGADO CASI A LOS CIEN MIEMBROS. ¡ÚNETE!



Alicia Rosell, conductora del programa y creadora de la nueva red social de Ning, 'LA VOZ DE LA PALABRA ESCRITA' -
(Bilbao, a 3 de abril de 2008)


sábado 29 de marzo de 2008

RETAHÍLAS ANTES DE IR A DORMIR


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En boca cerrada no entran moscas

Obra de J.Jesús Fez


"ENTRE MOSCAS ANDA EL SUEÑO"

-Confesiones de madrugada-


Seca. Estoy seca de lágrimas, empapada de nostalgias pero seca de vivencias. La vida se seca en esta noche que barrunta tormenta. Una mosca me ataca desde todos los ángulos dispuesta a no dejarme pensar ni escribir. Se me lanza como kamikaze y su zumbido me aturde a cada segundo, viene derecha a mi cara recién embadurnada de crema. Parece dispuesta a acribillarme con su gordura inefable.

Recuerdo los versos de Machado: "Vosotras, las familiares, moscas vulgares, me evocáis todas las cosas... Inevitables golosas, que ni labráis como abejas ni brilláis cual mariposas..." Pero no me agrada el soniquete del maldito coleóptero. Ay, que no, que se llama díptero el cobarde que atrona en mis oídos, que me marea tras la densa jornada, una más y una menos; ya no puedo, estoy seca esta noche, como los campos que visten el paisaje tras mis ventanas. Las he cerrado esta noche, aunque el viento no arrecia ya, aunque la luz se fué hace media hora...

Voy a guardar como borrador este escrito. No vale mucho, lo se, la mosca de marras no me deja pensar, ver, sentir, soñar. Deseo que venga esa tormenta, seguro que ha de llegar. Lo sé porque mi perra se ha refugiado bajo mi silla, con los ojos vidriosos y hecha un ovillo, no quiere moverse. Cuando presiente tormenta es como cuando escucha el atronador ruido de los fuegos artificiales. Llora, sin lágrimas, y por tanto, a secas. Ella se moja sólo cuando llueve, o se la baña.

¡Ya, he guardado, por si acaso! Cuando se corta la electricidad en mi barrio, por avería o tormenta, no sabemos cuándo regresará: entonces no como, no bebo, no miro la tele, no veo dentro de casa... si es al anochecer. Consecuencias de tener todo el sistema eléctrico en el hogar. Ahora que lo pienso, esta vagabunda mosca se ha refugiado en mi casa huyendo del cambio exterior, pero lo peor de todo es que no puedo matarla. Literalmente, estoy incapacitada para eso, el dicho de "no mata ni una mosca" yo lo cumplo a rajatabla, de momento al menos con las moscas, no quiero que me pongan a prueba. Para no matarla, abriré la puerta, si no sale, abriré la ventana, si no se fuga asustada con mis manotazos agitando el aire, tendré que obligar a mi perra a que la cace. Vaya con la perra, siempre atrapando insectos en pleno vuelo y esta noche está como ratón bajo la panza de un elefante. No, no me gusta el símil: podría parecer que yo soy el elefante puesto que he escrito que está encogida bajo mi silla. No, tampoco la puedo comparar con un ratón, es de tamaño mediano y no pequeño, pero que no se mueve para quitarme la amenaza de la mosca es un hecho.

Durante minutos he mirado la pantalla en blanco de este post. No sabía qué escribir esta noche y que saliera de mi propia cosecha. No me parece justo recurrir siempre a textos ajenos. Ha sido, entrar la mosca por la puerta y sólo he podido mirar sus oscilantes y raudos círculos dibujándose en el aire. No he puesto palabras hasta que "seca" me ha venido a la mente. Así creo -hablo de creatividad-, pongo una palabra y de ahí una sucesión de frases se enlazan y conforman el texto, con o sin sentido. Esta noche me tocó recrear lo extraño y sin sentido, además, sin gracia y de poco valor literario, mucho menos gracioso, ya estoy a punto de caerme literalmente sobre el portátil.

Después pretendo seguir leyendo "Insolación", de Doña Emilia, son las dos de la madrugada, llevo sueño atrasado como para dormir durante siglos, aunque eso sería estar muerta. No, definitivamente, esta no es mi noche. La mosca sigue dándome vueltas a la velocidad del rayo; debería apagar el flexo para que se marche, pero el resto de la casa está a oscuras y todos duermen, menos yo, la perra y ésta mosca de los... demonios, que no soy capaz de matar ni ahuyentar.

Creo que hoy no me enfado con mi perra si se la engullera. Le daría palmaditas de entusiasmo. "Bien, bien, perra buena", y la pobre me mirará aturdida, pensaría de seguro: "Está loca mi ama, nunca me lo permite y hoy me aplaude". Sí, los animales cuando matan lo hacen por instinto, o porque una "Pipirimosca" les zumba en los oídos y los enloquece; las personas matamos por pura demostración de poder.

Pipirimosca

No había tema, ya ven, para escribir esta noche. Apareció una palabra y un moscardón, y he aquí un retazo vívido de mi madrugada somnolienta, con los dedos discurriendo sobre el teclado mientras mis ojos vigilan el trayecto del bichejo; saber mecanografía tiene sus ventajas, escribir sin mirar mucho más, lástima que la noche se presienta pesada de ambiente, cargada de electricidad y vaticinios de lluvia tras las dobles ventanas. Los vecinos están en silencio -es muy raro, tendrán que trabajar-, no tienen ganas de juerga, y para una vez que reina la paz, sólo oigo toser al vecino fumador que vive debajo, ésta se viene a rasgar como cortina de humo por el inclemente zumbido del animalito que hoy se me hospedó sin preaviso.

Seca. Esta palabra llevaba otro rumbo en el texto. Pensaba contarme la historia de las lágrimas que perecieron en mis ojos por causa del paso de los años; ya sé que aún me quedará mucho que llorar, dependiendo de los años que me queden. Pero seca, al fin, por esta noche. Lo único que deseo es que la calle se moje, que la sequía de mis ojos dé paso a las lluvias del otoño, que ya hemos entrado en la nueva estación, que los vientos del sur nos sean livianos como fue fresco el verano.

Vuelta a guardar como borrador. Qué tanto miedo tengo a perder lo que estoy escribiendo a vuelapluma, ni que fuera un borrador para un futuro cuento o una novela. Pero quién lo sabe. Muchas grandes obras han salido de instantes como estos, tontos, así, sin esperarlos, sin mediar esas Musas que no llegan si no te pillan sentado, frente a las teclas y la pantalla en blanco... A saber cómo inventó Kafka "La Metamorfosis".

Lo siento, me disculpo conmigo misma, incluso. Nada de esto tiene sentido. Hoy no tenía nada que contarles y una "visita inesperada" tras un apagón eléctrico que apenas sí duró cincuenta segundos me brindó estas líneas contagiadas de mi propio sopor. Voy a ponerme a leer, intentaré encerrar la mosca en mi "sanctasanctórum", leeré hasta que los párpados se me caigan sobre las gafas. Lo único que pretendo es dormir plácidamente.

Cuando truena, mi perra ladra, y asustada corre a mi lado, espera hasta que mi mano cae de la cama para tranquilizarla pasándosela por su lomo. Y a esto se le llama no dormir, dormitar tal vez; me cuesta entrar en la fase profunda del sueño, por eso digo que duermo con un ojo abierto y otro cerrado.

Mi mente se apaga, la lucidez de la vigilia se desbarata en fracciones de chiribitas que danzan ante las retinas de mis ojos; me oscilan las palabras en la pantalla y casi no puedo seguir escribiéndolas, aunque no tengan sentido.

Palabras: seca, electricidad, sueño, moscardón, perra, leer... Hoy quise escribir los versos más hermosos y me atasqué en una retahíla de inconexas frases.

LAS MOSCAS - ÓLEO

Lorenzo Goñi

Esta soy yo, la escritora en ciernes, luchando contra los molinos de viento cuyas aspas son cual alas de moscas idiotas y golosas en una noche pegajosa, la mujer de los mil nombres siempre enamorada, la eterna novia del amor. Este ha de ser el único motivo para ser incapaz de romperle la crisma al odioso animal que acaba de tener la osadía de posar sus patas sobre el lóbulo de mi desvalida oreja. Al final me va a despertar, ¡por favor, que alguien me quite esta mosca de encima! “Socorros” que gimoteo como pánfila y nadie escucha. ¡La noche en calma y yo, con la mosca detrás de la Oreja!


Estimado lector: Disculpen las faltas, si las hubiera -las habrá-, mañana por la mañana... sí, de mañana corregiré este galimatías. "Esto empieza ya a clamar al cielo -no lo digo por la tormenta, que no llega, no-. Disculpen, me retiro, ¡Buenas noches!"



Mi perra Piper, ojo avizor, ha localizado su presa: Debe cazarla al vuelo. Nada ni nadie la distrae, ni siquiera el objetivo de mi cámara. (22/04/06)





Alicia Rosell© septiembre, 2006



viernes 21 de marzo de 2008

"PENSAMIENTOS DE MUJER" (Hay 10 comentarios)


"PENSAMIENTOS DE MUJER"


Izda: Pensando.
óleo sobre tela de Claudio Nicolás López Sevilla.

Buenos Aires


"No, no me he ido, aún... todavía estoy aquí. Espero sus visitas, ilusionada, como siempre. Pero un día me iré, cerraré las contraventanas y no dejaré que nunca más, nadie, vuelva a hacerme derramar llanto.

Si en estos días no he visitado sus blogs ha sido por trabajo, sudor y lágrimas. Y algún que otro contratiempo. ¿Qué ser humano no lo tiene? Estoy preparando cosas, pensando, rumiando penas y pendiente de ustedes, que amablemente me leen desde cualquier lugar del planeta. Sabiendo que me van a pedir que siga en la lucha.

Por eso sé que me entienden... A veces, la vida... siempre... la vida... Debemos pararnos. Nos obliga a detenernos y pensar, sopesar y decidir; eso tan difícil que es una bifurcación de caminos se nubla ante mi cansada vista: es una encrucijada donde me hallo parada; miro hacia todos lados y no me decido a pisar la tierra de la cual se levantará polvo. Del camino que tome, con las mismas insidiosas piedras donde volveré a tropezar, se ramificarán mis pensamientos tras los senderos donde trataré de hallarme... o encontrar una sonrisa amable y sincera donde descansar la mirada y apagar las llamas de mi corazón. No es mucho pedir para un alma cansada y un espíritu de mujer que clama justicia sin ser escuchada... como si se hallara en pleno desierto.

Cuando cese este largo período de reflexiones, ya no seré la misma. Habré cambiado de vestido, agotado mis palabras y desgastado las suelas de mis zapatos de tanto caminar a la búsqueda de mis sonrisas por los errados caminos de la indecisión. Alicia seguirá escribiendo, entre las sombras o a plena luz, pero jamás tras un velo. Porque, aunque con tanto golpe certero y seguido se me encogió el corazón, entiendo de la debilidad del ser humano... y siempre prefiero perdonar.

Alicia Rosell seguirá escribiendo para sí misma y para los fieles lectores que entráis, especialmente, mis queridos amigos... pocos pero sinceros; compartirá con ellos esperanzas, llantos y alegrías. Y repartirá el pan del amor prodigado, sin pedir nada a cambio, sin mácula, con la espalda dolorida por el peso del dolor que muy pocos entienden que tanto me pese...


Mientras tanto, sigan a la espera, léanme, comenten mis textos... pero no tarden mucho en pasarse por esta casa. Nunca se sabe a dónde me llevará el camino que tome. Ni yo misma lo sé.

Sean muy felices: aquí les dejo mis textos y mis rosas, el peso de mis sombras y el olor a primavera que llegará con el mes de Abril".


Alicia Rosell, marzo 2008



Os pido disculpas por haber cerrado este post a los comentarios. Si lo he hecho así es porque creo que es lo mejor. Porque me gusta pensar a solas y escuchar el murmullo de mi corazón dictándole mensajes al torbellino en el que mi razón navega, escollando entre aviesas neuronas.

Un beso grande, grande, para todos los que me apreciáis, queréis o estimáis.

ALICIA

viernes 14 de marzo de 2008

SUCEDIÓ EN DOMINGO (Aprecio sus lecturas: hay 28 comentarios)


PARA LEER EL TEXTO CON LA MÚSICA SACRA, HAGAN PAUSA O STOP EN EL REPRODUCTOR QUE SUENA

"LA HISTORIA DE AMOR MÁS BELLA JAMÁS CONTADA"

"Sucedió en domingo"

"La Felicidad consiste en hacer el bien" (Aristóteles)

***

"Queridos amigos: Están siendo tan generosos conmigo que he hecho un alto en mi descanso para ofrecerles este texto que les dedico en un día tan señalado como hoy.
Muchas gracias por venir a buscar mis escritos. La verdadera amistad es la que no pide nada a cambio. Besos y abrazos para todos. Les espero en 'Retahílas Literarias'. (Purificación Ávila)".

***

Sonó el timbre y la mujer de cabellos largos y oscuros se lanzó a la puerta. Al abrirla se llevó la mano a la boca para ahogar el grito que atenazó su garganta. ¡Era él! El hombre que amaba se hallaba parado bajo el dintel, corpóreo pero irreconocible. Tres días habían bastado para que su ausencia lo demacrara. Mayalen se preguntó dónde habría pasado las últimas horas, pero se limitó a mirarlo y los ojos de ambos se fundieron en un abrazo espiritual. La mujer ahogó el grito entre sollozos y se fundió en un abrazo con quien la trastornó desde el mismo instante en que lo conoció.

-Dios mío, amor, estás hecho un Cristo. -Lo asía y desasía para mejor mesar sus cabellos sudorosos y rodear con la yema de sus dedos las profundas ojeras que ensombrecían sus pómulos. -¿Qué te ha ocurrido? Por Dios, ¿dónde estabas? Tu madre y yo no sabíamos nada de ti...
Lo hizo sentarse en su lugar del sofá, donde el hueco de su cuerpo ya había dejado hoyo de tantas horas pasadas ante el televisor mirando noticias sobre catástrofes, genocidios y aberraciones humanas que lo hacían estremecer ante tanta maldad e ignonimia.

-Josu, amor mío, ¿no puedes hablar? -Le acercó una taza de caldo caliente a los labios. -¡Ten, bebe!

-Sí, sí, me calentará las entrañas, siéntate a mi lado, mujer. Dame también tu calor- atinó a articular entre escalofríos.

Su mirada seguía perdida mientras ella se aseguró que tomara el contenido de la taza. Mayalen reparó en sus manos ensangrentadas mientras sostenía el recipiente y lo llevaba estoicamente a su boca: los estilizados huesos de sus dedos parecían dislocados, tal como lo parecía también su mirada y el rictus torcido que expresaban sus labios escarnecidos.

Mayalen se sentía morir. Era doloroso contemplar su estado físico: se enjugó las lágrimas cuando lo vio asir la taza sin fuerzas en un intento desesperado por no derramar ni una gota de su contenido.

-Josu, ¿qué te ha ocurrido? Te suplico que me contestes. Llevo tres días devanándome los sesos. -Lo miró a los ojos y él no reaccionó ante la ternura de su mirada. -Te fuiste a comprar pan y vino para la cena del viernes y no volviste, ¿recuerdas eso?

-Me secuestraron... Eso... ocurrió. -La miró directamente y ella se vio reflejada en el pozo insondable de sus ojos mientras se extasiaba contemplándole los labios temblorosos.

-¿Cómo ocurrió? No entiendo quien podría querer secuestrarte. Y, ¿para qué?

Josu la miró impávido, indolente, con semblante casi temerario. La hizo temblar con su contestación.

-¿Acaso me crees "nadie", mujer? ¿Ya olvidaste que te saqué del fango, que te brindé mi mano, la llave de mi casa, mi corazón henchido de amor y el cariño de mi madre? -Mayalen no se movió de su lado ante la respuesta hiriente de su amado. Prefirió abrazarlo cuando notó los escalofríos que lo hacían temblar, pues todo su cuerpo era puro témpano de hielo cuando rodeó su cuello.

Él se dejó abrazar, pero no pudo evitar que la taza se le resbalara de entre las manos y acabara por el suelo hecha añicos. Sus maltrechos dedos ya no podían sostenerla. Ni siquiera podía acariciar la mejilla de su amada.

-¿Qué música es esa que suena, mujer mía, mi amiga y hermana? Suena tan triste...

Ella hizo ademán de levantarse para ir a quitarla, pero la retuvo por el codo con un rotundo: "No, no. Deja que suene. Me reconforta. Es como un bálsamo que acaricia mi alma".

Mayalen procedió a limpiar la sangre de su rostro y de sus manos. Cuando le propuso un baño él aceptó, pero le pidió que saliera. Ella no entendió esa actitud. ¿Qué secreto escondía? Había matado a alguien o habían intentado asesinarlo a él, eso parecía obvio.

Decidió quedarse tras la puerta entornada del baño y encontró el ángulo perfecto para contemplar horrorizada su torso ensagrentado, y... ¡Oh, Dios, su espalda apareció surcada por profundas laceraciones! Según iba desnudándose lo veía reflejado en el espejo: todo su cuerpo estaba cubierto de llagas que impedían contemplar la plenitud de su desnudez. No quedaba rastro de aquélla piel morena suya que tanto le embriagaba los sentidos.

-¿Puedo pasar ya? Te voy a enjabonar, mi amor. -El silencio que siguió la desmoralizó, y, pese a todo, entró sin esperar contestación. Él apenas levantó la barbilla de su pecho pero sus ojos se clavaron como dagas en los de ella. Era difícil saber si su mirada era de alegría o tristeza, pero Mayalen prefirió pensar que le pedía que se acercara.

-Enjabóname, pues, mi cielo. Estoy muy sucio.
La mujer de los cabellos azabache comprobó que yacía en la bañera sin haberla llenado de agua. No dijo nada y abrió el grifo. El agua caliente empezó a subir por sus largas piernas, ocultó sus nalgas y se cerró sobre su vientre hundido contra el fondo. Mayalen esbozó una sonrisa de alivio cuando él se dejó invadir por el agua tibia. Había comenzado ya a pasar el jabón por el torso masculino, con delicadeza para no hacerle daño, cuando la sujetó por la muñeca con fuerza inusitada haciendo que la pastilla cayera sobre el agujero de su ombligo.

-No, Mayalen, comienza por mis pies. Como la primera vez, ¿lo recuerdas? Lávame los pies. -No supo de dónde sacó aquélla fuerza pese a estar rematado por graves heridas.

El agua empezaba a calmar su cuerpo dolorido. Un gemido apagado se lo dio a saber. Mientras enjabonaba sus pies hinchados notó que el hombre estaba a punto de caer en el sopor del sueño, propiciado por la extenuación y los masajes de sus manos; volvió a preguntarle por lo sucedido.

Josu la miró con conmiseración y de la misma forma le contestó:

-Andaba arreglando el mundo, mira que soy ingenuo. Estamos como hace dos mil años, Mayalen, como desde que Caín mató a Abel. Los hombres no aprenden. Tengo que salir yo a salvar al mundo -esbozó una mueca dolorosa que precedió a una sonrisa enigmática.

-¿Acaso te crees Dios, Josu? -Mayalen estalló de rabia cuando presintió que el hombre de su vida se había vuelto loco. -¡Me estás asustando! Dime ya qué te ha sucedido. Si hay que llamar a la Policía yo...

-No, mujer insensata. Ya todo está hecho. Ya todo se ha cumplido. ¿No lo entiendes? -Su voz sonó de ultratumba, pero la mujer sólo advirtió con sorpresa que de su piel morena iban desapareciendo los signos del escarnio atroz al que había sido sometido.

-Parecían estigmas, Josu, están desapareciendo de tu cuerpo... Por eso huiste. ¿Te ocultabas porque eres un estigmatizado?

-Mayalen, te amo, no lo olvides nunca. Pase lo que pase nunca lo olvides... -La miraba con tristeza y lejanía: ella intuyó que vagaba por un mundo de sombras, y le pareció otro hombre.

La música reverberaba por toda la casa y Josu cerró los ojos para sentirla dentro de su alma.

-Estoy en el Paraíso, mi amor... Estoy muriendo, o tal vez ya esté muerto.

-Ella se apresuró a meter la mano en el agua todavía tibia y suspiró queda cuando notó el témpano de hielo de su cuerpo bajo el líquido calmante teñido de rojo. ¡No había entrado en calor! Alarmada, quiso correr al teléfono y pedir una ambulancia, pero él la retuvo; esta vez lo logró con una osada propuesta:

-Mujer, no dejes a tu hombre inerte y solo en su lecho. Te quiero a mi lado, báñate conmigo, pues.

No hizo falta decir más. Ella se desnudó con rapidez y se acomodó junto a él. Quería sentirlo cerca aunque su corazón se hubiera helado como seguro habrían de estarlo ya su sangre y su cuerpo entero: ambos eran fuego y hielo entrelazados bajo litros de agua caliente y viscosa.

Mayalen presentía que a su hombre se le iría la vida por el desagüe de la bañera en cuanto quitara el tapón. Tembló y sollozó en silencio sobre su pecho pues temía lo peor.


-Cuánto te amo, mujer. No tengas miedo. No, no maté a nadie, ¿era eso lo que querías oír? Tampoco anduve rescatando mujeres de los burdeles como hice contigo. –Calló con tanta brusquedad que temió que ya no le contara nada más.

-Yo también te amo, Josu. Pero no entiendo lo del secuestro. No tiene sentido: tú no eres rico sino pobre. -La mujer sollozaba sobre su pecho y la sal de sus lágrimas corrió como un río por los huecos de su piel donde comprobó cómo se cauterizaban sus heridas con más premura si cabe que las que sanaron por sí solas sin dejar rastro.

-Llora, está bien, llora. -La acurrucó con dulzura en el hueco de su vientre -Me secuestraron y me apalearon. Me torturaron hasta que creí estar muerto. Pero estoy aquí. He venido a despedirme...

-No, no puedes dejarme, y no vayas a hablarme otra vez del Paraíso ni de la reencarnación. ¡No puedes morirte! -Enloquecía por momentos y comenzó a gritarle: ¡Mírame, Josu! ¡Mírame!- Él estaba ensimismado con la música y no hizo caso de sus gritos. Parecía no escucharla.

-Ya... lo sé: Está sonando 'La Pasión según San Mateo'. Sí, mi amado Bach... -De pronto apuntó con su dedo en dirección al ventanuco por donde entraba ya un haz de luz de Luna para decir: ¿Qué día es hoy?

-Domingo. Es... Domingo de Resurrección, amor mío.

-Cierto... Hoy hace tres días que salí. ¿Lo entiendes ahora, mujer? -Ella lo miró perpleja y descubrió al hombre y al maestro en la Paz que empezaba a transfigurar su bello rostro.

Mayalen empezaba a atar cabos. Quería entender, pero resultaba todo tan increíble que, aunque estaba viviéndolo, le costaba creer; no podía creerlo...

-Mi cielo, ¿lo entiendes? Llevo muchos años sin revivir este momento. Pasó hace tanto tiempo, y a la vez ha sido todo tan rápido. ¡Dios mío! -gritó tan hondamente que Mayalen se cubrió la cara con la mata de su abundante cabello para llorar sin consuelo y aferrarse al cuerpo ahíto de fuerzas del dueño de su vida.
Era él. Siempre había sido él. Llevaban una eternidad juntos y no lo supieron hasta ese preciso instante. Así debía ser y así acontecía: Él era su amor, su señor, su dueño, su maestro y su salvador.

Sus cuerpos empezaron a temblar mientras se vaciaba la bañera. La luz de la Luna bañó sus carnes húmedas y desnudas. Él la abrazaba con fiereza. Ella acariciaba sus labios, sus mejillas y sus ojos entornados; Hasta que una insondable oscuridad los sumió en el Paraíso prometido y se besaron como en un sueño...

Llegaron al Edén. Entraron con las manos enlazadas. Esta vez Él no la había dejado sola para llorarlo por toda la Eternidad. Los dos habían decidido no volver a separarse desde lo que sucedió en domingo: un domingo de Resurrección sin fecha en el calendario.


"No pretende ser un texto irreverente. Es mi versión, contemporánea y respetuosa -si se quiere- o atemporal -si así gustan- . El AMOR tiene muchas formas. Esta es una más de ellas, y me basé en 'La Historia Más Bella Jamás Contada".

Alicia Rosell © Purificación Ávila, a 6 de abril de 2007.


©Todos los derechos resevados. Prohibida su reproducción.


miércoles 5 de marzo de 2008

"SOLO" - RETAHILA PARA VIDEO MUSICAL (Espero sus retahílas: hay 10 comentarios)



RETAHÍLA PARA VÍDEO MUSICAL - 'SÓLO'

Ménage-à-trois: poesía, música, amor

José Martí, el primer poeta al que leí y admiro, expresó que de todas las cosas se pueden hacer versos, pero que sólo del sentimiento se hará poesía, y también es suyo este poético pensamiento: "El amor es el lazo de los hombres, el modo de enseñar y el centro del mundo". En relación con la música, escribió: "La música es la forma más bella de lo bello". Y acaso amor y poesía ¿no son también formas muy elevadas de lo bello? Al considerar a la música como la expresión máxima de lo bello, está implícito que esta es capaz de producir bienestar. ¿Y qué mayor bienestar que sentir la plenitud del amor o de una bella poesía?

Hay quien piensa que la Música supera a la Poesía como Arte. Pueden opinar, o si lo prefieren, les invito a comenzar una nueva 'Retahíla' para que escribamos entre todos: esta vez puede ser poesía o prosa poética.

El piano de Raúl di Blasio llora, nos cuenta, se presta a dejar volar nuestro pensamiento e incluso, nos permite idealizar. Primero miremos el vídeo, luego escuchemos sin verlo. Visualicemos una historia a través del sonido del piano. Luego, déjenme un fragmento de no más de seis líneas con la prosa o los versos que les inspiró la música. Y lo expondré en la entrada.

¡Espero sus colaboraciones! No olviden dejar su nombre.



Una propuesta de Alicia Rosell a tan sólo dos semanas del 'Día Mundial de la Poesía' (21 de marzo).


Kendall Maison. comenzó esta retahíla el sábado 8 de marzo:

Es este un blog que logra transportarme hasta una época en la que en mi mente anidaron los versos de quien dominaba la palabra... es por eso que quiero dejarte amiga mía, unos que creo ahora para ti...

El alba trae de mi pasado los restos, que quedaron envueltos en cruel melancolía, adentrando sus espadas en lo más hondo de un corazón herido, que la muerte de cerca vio...

Sentimientos rotos que el día difumina, con la luz que los abrasa, y me eleva sobre aquello que me daña, confiriéndome la personalidad del que vuela por mil mundos, trazando una raya entre lo cotidiano y lo irreal...

Alicia escribió estos versos siguiendo la retahíla de K.M. el sábado 8 de marzo:

Siempre me emocionan tus palabras del alma, tu poética al servicio de los lectores... yo te escribo estos para ti...

Se me llenaron los ojos de lágrimas. Te beso en el alma y en tu herida. Te abrazo y te acuno para silenciar tus pesadillas. Te canto una nana y te arrullo al alba. Quiero espantar al ogro que te domina. Saber que ya no llorarás. Que tienes quien calme tu llanto.

Charo Bolivar siguió la retahíla así, el día 13 de marzo de 2008:

Hola querida amiga, no acostumbro a hacer poesía pero tu música me ha inspirado esto:

Sonríe, vamos a volar por vientos, mares y cielos, sin nada que nos obligue a quedarnos muertos y quietos, a pensar que la vida nos puede y nos posee, si tenemos la dicha de volar y sonreír.

Un beso de alguien que te quiere y te piensa

Alicia siguió la retahíla a Charo el sábado 15 de marzo, escribiendo así:

Como pájaro con alas rotas, como la mujer pájaro que quiso volar y se estrelló contra el árbol, así quiso sonreírme el destino y me hizo un guiño: en el árbol me incrusté ... ahora soy la mujer árbol, la que os ofreció sus alas para volar juntos y perdió el rumbo por no querer perder ante Dios... al juego de los dados.

Gracias por participar, amiga mía. Besos alados.

SIGAN ENVIANDO RETAHÍLAS. GRACIAS A TODOS. Alicia Rosell.

miércoles 27 de febrero de 2008

MAR QUE LLORAS SILENTE (Agradezco sus lecturas: hay 14 comentarios)


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MAR QUE LLORAS SILENTE

La mar rompe contra el mar.
Silencio...

Se oye la mar rompiendo.

Aleteo entre espumas de viento.

Silencio...

Se pueden escuchar las olas negar a las aves
más llanto
de graznidos
donde arrullar
sus aspavientos teatrales.
Silencio...

Se escucha bravía la mar
cantar plegarias al marino muerto.

Lo llama como si fuera una esposa
rota por el amor perdido entre sus olas.

Silencio...


Gotas de lluvia en sangre,
salpican las rocas.